En este pueblo el tiempo parece haberse detenido desde el siglo XVIII. A tres horas de la capital del estado, Real de Catorce es la mezcla de la cultura huichol y de los aires de bonanza minera que un día lo poblaron, por eso sus empedradas calles y antiguos edificios son el escenario perfecto para leyendas e historias mágicas.
Entre los atractivos a visitar están el Túnel Ogarrio, el cual es único en su tipo con una longitud de 2 mil 300 metros; Antiguo Panteón de San Fernando, lugar famoso por sus historias y la arquitectura de sus tumbas; el Pueblo Fantasma, el cual alberga edificaciones abandonadas en el desierto; y el Cerro Quemado, montaña más sagrada del territorio huichol llamado Wirikuta.
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